Los grupos parlamentarios de izquierda reabren el debate sobre la limitación de inversiones a los extranjeros no residentes.
Dice el dicho que cuando el río suena es que agua lleva.
Y desde el final de la anterior legislatura, vienen sonando fuerte las voces de distintos partidos de izquierda que pretenden prohibir las inversiones en bienes inmuebles en España por parte de extranjeros, limitando en algunos casos estas prohibiciones a los extranjeros no residentes.
La medida ha vuelto a escucharse estos días con la presentación por parte del grupo parlamentario “Sumar”, que no hay que olvidar forma parte del actual gobierno, de una proposición no de Ley con el pomposo nombre de Pacto de Estado por un Turismo Justo, Sostenible e Inclusivo 2024-2030, y que no es más que una batería de medidas restrictivas de derechos y profundamente antiliberal. https://twitter.com/sumar/status/1735244709751136435
Alguna de las brillantes ideas presentadas y que seguro contribuirán a impulsar la economía nacional y la competitividad de las empresas españolas, pasan por la eliminación de los vuelos interiores una reducción de la jornada laboral, aumento de los salarios, la finalización de lo que denominan “la cultura de las horas extras” o prohibir la apertura de comercios en domingos o festivos.
Pero además, que es a lo que vamos, entre las propuestas se incluye de nuevo (repetimos que este debate ya es recurrente), la posibilidad de suspender la opción de compraventa de vivienda a los no residentes, bajo alegaciones de que en Alicante (no sabemos si provincia o capital), casi el 50% de las viviendas que se han comprado recientemente lo han sido por personas no residentes, normalmente «fondos buitre» o «personas muy ricas». Sin justificar de donde proceden estas estadísticas, ni que se considera una “persona muy rica” o que se entiende por “fondo buitre”. Las medidas a adoptar ante esta situación, en cualquier caso, y como siempre, serían de carácter intervencionista y pasarían por suspender la posibilidad de realizar compraventas de vivienda a los no residentes, de manera similar a como ha ocurrido en Canadá o Andorra o en el mismo Portugal, donde se han eliminado las autorizaciones de residencia basadas en inversiones inmobiliarias, comúnmente conocidas como Golden visas.
Y lo cierto es que estas voces suenan cada vez con más fuerza, y su imposición está tan solo vinculada a la cantidad de presión que quieran hacer las plataformas de izquierda radical en el seno de un ejecutivo que como estamos viendo, adoptará cualquier tipo de medida con tal de mantener su mayoría parlamentaria.
En este sentido, tal vez sea momento de empezar a pensar que los visados o autorizaciones de residencia para inversores, sobre todo los inmobiliarios, podrían tener, efectivamente, sus días contados en España.
Alejandro de Vicente de Rojas
Abogado
Tags. Extranjería y nacionalidad, inversores
